domingo, 7 de septiembre de 2008

UNA PALABRA DE ALIENTO

¿Cuántas veces nos hemos detenido a reflexionar que los mensajes que emitimos por nuestra boca, son herramientas de construcción o destrucción?

¿Cuántas veces hemos sentido que un sabio consejo o una frase de aprobación, era tan sólo el último empujoncito que necesitábamos para lograr un éxito rotundo?

¿Cuántas veces hemos deseado que nos digan un TE AMO, aún cuando sepamos que nuestra pareja nos ama?...

Pudiera seguir infinitamente escribiendo preguntas, que nos lleven a reflexionar e interiorizar lo poderosa que es una palabra de aliento, un buen consejo, una grata felicitación o una cálida frase.

Estamos a tiempo de reprogramar nuestra conversación mecanizada, y estar atentos a las palabras que decimos, el tono que empleamos y la verdadera intención que yace en nuestro interior.

Resulta frustrante cuando usted le pregunta a una persona cómo está y ella responde con otro automatizado ¿cómo está?. Y es que perdemos la conexión de comunicación tanto en atención como en postura corporal, porque no le queremos prestar atención al exterior, ensimismados en lo que podemos llamar nuestra problemática particular.

Sin sospechar que el universo tiene infinidad de vías y maneras de apoyarnos, desde una frase, un encuentro fortuito, una música o la risa de un niño... Por favor aprovechemos al máximo el poder constructivo de la palabra, tratemos de ver el lado positivo tanto de las personas como las situaciones y cuando no tenga nada bueno que decir o desee herir verbalmente, por favor quédese en silencio y respire 10 veces.

Que la gente sepa que aprecia sus comentarios, que la gente se nutra de sus comentarios y que su entorno crezca y se desarrolle gracias a sus comentarios. Es un gran aporte para que nuestro país y el mundo genere una actitud más positiva y productiva para las nuevas generaciones.

Le doy infinitas gracias a mis familiares, amistades y conocidos por sus palabra s de aliento para que no desmaye con el proyecto del blog e inicie una nueva etapa en radio. Todo lo que expongo en estas líneas son pensamientos e inquietudes, que siento debo y me agrada compartir con todos los lectores. Nunca pensemos que estamos tan abarrotados de obligaciones, como para olvidar ubicar un tiempo precioso en algo que nos llene y genere bienestar.

Antes de levantarse agradezca a Dios, todo lo bueno que se acuerde disfruta en su vida y dígale algo bonito o amable a las primeras 7 personas que vea en la mañana. El resultado a lo largo de una semana será sorprendente y estará colaborando a construir un mundo donde las cosas buenas son posibles y están a la orden den día.